La senadora Guadalupe Chavira presentó un paquete de propuestas para fortalecer a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) al sostener que el 2025 este organismo cumplió con una producción normativa, litigio constitucional y crecimiento en capacitación, por lo que el siguiente paso es sostener un diálogo respetuoso con los otros poderes para acompañar leyes que afiancen los derechos de los mexicanos que impulsa la Cuarta Transformación.
Al presentar la postura de Morena respecto al primer Informe de la titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, la legisladora aseguró que en ese organismo autónomo están puestas las esperanzas de un mejor futuro y de un mecanismo de auto observación del Estado que permita corregir errores y carencias.
“Pero la esperanza no es un discurso, es una disciplina institucional. Implica medir, corregir y avanzar. En 2025 la CNDH mostró producción normativa, litigio constitucional y crecimiento en capacitación. El siguiente paso es convertir volumen en impacto verificable”.
La senadora morenista señaló, desde la tribuna, que la esperanza es también la convicción de que México puede ser un país donde los derechos no dependan del nivel de ingreso, del lugar de nacimiento o del género. Es la certeza de que las instituciones pueden transformarse para servir mejor al pueblo.
“Desde el Senado de la República, reitero que seguiremos trabajando para que los derechos humanos sean la base de cada ley, de cada presupuesto y de cada política pública. Confiamos en que la CNDH, en diálogo respetuoso con los otros poderes, puede fortalecer su papel como garante crítico, autónomo y cercano a las víctimas”, planteó.
Al advertir que construir un México más incluyente y respetuoso de la dignidad de todas y todos no es tarea de una sola institución ni de una sola administración, que atraviesa por una responsabilidad compartida.
En su análisis del Informe, Chavira de la Rosa subrayó que México necesita una institución de derechos humanos sólida, autónoma y eficaz, por ello presentó varias propuestas encaminadas a avanzar en la construcción de un país más incluyente y respetuoso de la dignidad humana, lo que depende de que las recomendaciones se traduzcan en cambios reales en la vida de las personas, “y que estos cambios se afiancen en nuestro marco legal para beneficiar al pueblo de México en su conjunto”.
Señaló que el informe contiene avances reales, pero requiere impulsar mejoras para que la defensa de los derechos humanos sea cada vez más eficaz y útil para transformar la vida cotidiana del pueblo de México.
Destacó que la Cuarta Transformación ha sostenido la progresividad de los derechos sociales, económicos, culturales y ambientales como eje de política pública, como el incremento de la Pensión para el Bienestar de Personas Adultas Mayores, que pasó de mil 160 a 6 mil pesos bimestrales entre 2018 y 2024.
“Este tipo de políticas transforma apoyos en derechos exigibles. En este contexto, la CNDH puede jugar un papel aún más estratégico en tres dimensiones”.
Primero, consolidando un sistema robusto de evaluación del impacto de políticas públicas desde la óptica de derechos humanos, generando indicadores claros sobre progresividad y no regresividad.
Segundo, fortaleciendo la coordinación con congresos locales y el Congreso de la Unión para emitir opiniones técnicas previas a reformas legislativas que puedan afectar derechos sociales, evitando litigios posteriores y consolidando una cultura preventiva. También, a través del acompañamiento territorial: con víctimas colectivas y comunidades, ya sea en conflictos socioambientales, desplazamiento, violencia contra mujeres, criminalidad o abusos en estaciones migratorias.
“La CNDH debe tener presencia más activa, con seguimiento público y coordinación interinstitucional, sin sustituir a fiscalías o juzgados, pero sí presionando por reparación y no repetición. Además, se podría mejorar su acción mediante modelos integrales de seguimiento que articulen recomendaciones con políticas de reparación y garantías de no repetición”.
Por último, es importante recalcar el tema del cumplimiento con estándar de “reparación demostrable”. Un sistema de recomendaciones sin reparación demostrable termina debilitando a la propia Comisión. La CNDH puede elevar el estándar: cumplimiento no es “oficio recibido”; es cambio verificable, reparación, garantías de no repetición y evidencia pública.
Redacción


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