Tras descalificar la calidad moral y política de exgobernantes de países extranjeros en apoyo de Ernesto Ruffo, y en donde se incluyen los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, el senador Manuel Huerta puntualizó que el exgobernador de Baja California se encuentra sujeto a proceso por hechos y operaciones concretas relacionadas con el contrabando de combustible.
“Su trayectoria, que algunos pueden reconocer, no constituye inmunidad ni sustituye las explicaciones que se deben presentar ante la justicia. Por ello, ni condenas por consigna, ni impunidad por trayectoria, ni justicia utilizada contra los adversarios, ni privilegios para los aliados”, sostuvo en la Comisión Permanente.
El legislador dijo que, en todo caso, la defensa tiene derecho a controvertir las acusaciones, pero lo que no puede hacer es “controvertir sus desacuerdos en afirmaciones como que ‘el expediente no existe’ o que ‘se trata de una persecución política’.
“Frente a alegaciones de que ‘no hay pruebas’, lo real es que no existe una sentencia, pero sí hay un expediente respaldado con datos técnicos, documentos aduaneros, registros corporativos y análisis financieros que ya superaron el primer control judicial, por lo que la defensa no puede declararlos inexistentes”, continuó.
Huerta añadió que la investigación sobre contrabando de hidrocarburos comprende procedimientos aduaneros, pedimentos, firmas electrónicas, así como actos individuales “y si de las pruebas surgen otras responsabilidades, éstas se deben investigar”.
Por último, reiteró que el exprimer gobernador panista no es un preso político. “Imagínense. Un preso político es un perseguido por sus ideas. Presos políticos fueron José Revueltas y Herberto Castillo y tantos mexicanos que el viejo régimen mantuvo en prisión y hasta lo celebraban”, concluyó.
Redacción

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