El Grupo Parlamentario del PAN en el Senado votó en contra de la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar y la reforma a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, al advertir riesgos para las finanzas públicas y la transparencia.
Al fijar el posicionamiento del GPPAN el senador Raymundo Bolaños Azócar aseguró que en Acción Nacional se reconoce la necesidad de contar con un marco jurídico que permita detonar la inversión en infraestructura ante la insuficiencia de la inversión pública, pero aclaró que no es esta ley la que resolverá esos problemas, por el contrario, “someterá al país a mayores niveles de endeudamiento y a la creación de obras sin utilidad”.
“Cuando se comprometen recursos sin reglas, cuando se construyen obras sin planeación, no hay desarrollo hay riesgo para el dinero de las y los mexicanos y una puerta abierta a la corrupción y no podemos acompañar andamiajes jurídicos que vayan en esa dirección”.
El senador insistió que la bancada del blanquiazul está a favor de la inversión, pero con absoluta disciplina financiera y la certeza jurídica para el Estado, los inversores y los mexicanos, y en contra de una ley que endeuda e incrementa costos y perpetúa las obras mal hechas por el gobierno.
“El derroche en obras faraónicas, el AIFA subutilizado, un Tren Interoceánico marcado por fallas y un Tren Maya sin la afluencia prometida, está pasando la factura y condenando el país a crecer menos”.
El senador José Máximo García Lópéz destacó que detrás de esta nueva ley se esconde una realidad que no se puede ignorar: se está construyendo un esquema sofisticado para comprometer recursos públicos futuros y eso en términos de responsabilidad hacendaria es profundamente delicado.
“Esta le permite expresamente contratos de inversión estratégica hasta por 40 años. Incorpora pagos diferidos, compromisos plurianuales y abre la puerta a iniciar proyectos sin suficiencia presupuestaria, es decir, obras que se realizarán el día de hoy y pagos hasta por 40 años”, lamentó.
En tanto, la senadora Imelda San Miguel Sánchez puntualizó que en Acción Nacional no se oponen a la inversión público o privada, al contrario, la alientan y apoyan, pero este dictamen no garantiza su éxito. Su redacción permite la opacidad, la corrupción y no resuelve la ineficiencia presupuestal existente.
“Es necesario contar con reglas claras, transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad financiera, pero este dictamen no cumple con nada de eso. Es nuevamente pura simulación del Gobierno Federal. El crecimiento de México no está sucediendo, va en decadencia”, alertó.
Por su parte, la senadora Gina Campuzano González indicó que, con esta reforma, Morena compromete el futuro del país.
“Morena dice que esta reforma es para construir un futuro. Yo digo que es para comprometerlo porque, detrás del discurso de inversión, lo que realmente están pidiendo es permiso para disponer del dinero público con menos controles, amarrar contratos por décadas y dejar a México atado a decisiones tomadas desde el poder”, afirmó.
En su turno, el senador Mario Vázquez Robles aseveró que esta reforma repite los errores que han llevado a México a tener obras costosas, opacas y mal planeadas.
“Venimos de años donde proyectos emblemáticos se construyeron sin controles suficientes, con sobrecostos millonarios y con decisiones tomadas desde la cúpula del poder, de un poder sin contrapesos”, resaltó.
Redacción

de






